lunes, 18 de junio de 2012
miércoles, 13 de junio de 2012
Desde que la
tierra se conoce como planeta, siempre ha existido una serie de elementos que
sostienen la vida de los seres vivos. Son nutrientes inorgánicos tales como: El
Oxígeno, el Carbono, el Hidrógeno y el Nitrógeno, entre otros. Si estos
elementos son traídos de la tierra sin posibilidad de recuperar los, llegaría un
momento en que ocurriría un desequilibrio en la biosfera; para que esto no
ocurra, existen un considerable número de microorganismos, llamados des componedores que al morir los seres vivos, rompen las moléculas orgánicas de
éstos y forman moléculas inorgánicas sencillas, que envuelven al medio ambiente
estableciéndose así un ciclo cerrado de elementos inorgánicos
Así como los animales y demás seres vivos se aprovechan y se benefician
alimentándose de la materia orgánica, del mismo modo, estas satisfacen las
suyas extrayendo los nutrientes inorgánicos del sustrato o medio ambiente.
Ciertamente que estos ciclos no se desarrollan siempre con velocidad uniforme.
La parte abiótica: El
medio contiene gran cantidad de sustancias inorgánicas, que se descomponen con
lentitud y están a disposición del organismo en forma abundante y fácil (agua,
dióxido de carbono, oxigeno) o escasa y difícil (fósforo y nitrógeno, por
ejemplo). En el primer caso se trata de ciclos atmosféricos con grandes
reservas de materiales; en el segundo se trata de materiales sedimentarios (fósforo, hierro, azufre, magnesio, y elementos menores).
La deficiencia de alguno de estos elementos y sustancias en un ecosistema puede
producir serios problemas en el proceso de producción de las plantas
(producción primaria) y entre los consumidores (animales y seres humanos). Por
ejemplo, la deficiencia o falta de yodo en ciertas zonas produce problemas como
el bocio o coto en los seres humanos y problemas en los animales, especialmente
durante la época de gestación.
Gracias a los
ciclos biogeoquímicos, los elementos se encuentran disponibles para ser usados
una y otra vez por otros organismos; sin estos ciclos los seres vivos se
extinguirían por esto son muy importantes.
El término ciclo biogeoquímico se deriva del movimiento cíclico de los
elementos que forman los organismos biológicos (bio) y el ambiente geológico
(geo) e intervienen en un cambio químico.
Los elementos
requeridos por los organismos en grandes cantidades se denominan:
1. Macro nutrientes: carbono, oxígeno, hidrógeno, nitrógeno, fósforo,
azufre, calcio, magnesio y potasio. Estos elementos y sus compuestos
constituyen el 97% de la masa del cuerpo humano, y más de 95% de la masa de
todos los organismos.
2. Micro nutrientes. Son los 30 ó más elementos requeridos en cantidades
pequeñas (hasta trazas): hierro, cobre, zinc, cloro, yodo
El ciclo de los nutrientes desde el biotopo (en la atmósfera, la hidrosfera y
la corteza de la tierra) hasta la biota, y viceversa, tiene lugar en los ciclos
biogeoquímicos (de bio: vida, geo: en la tierra), ciclos, activados directa o
indirectamente por la energía solar, incluyen los del carbono, oxígeno,
nitrógeno, fósforo, azufre y del agua (hidrológico). Así, una sustancia química
puede ser parte de un organismo en un momento y parte del ambiente del
organismo en otro momento.
Gracias a los ciclos biogeoquímicos, los elementos se encuentran
disponibles para ser usados una y otra vez por otros organismos; sin estos
ciclos los seres vivos se extinguirían.
En los ciclos biogeoquímicos se pueden reconocer dos partes o
compartimientos: la abiótica y la abiótica.
al ambiente para ser nuevamente aprovechados.
La parte abiótica: El medio contiene gran cantidad de sustancias
inorgánicas, que se descomponen con lentitud y están a disposición del
organismo en forma abundante y fácil (agua, dióxido de carbono, oxigeno) o
escasa y difícil (fósforo y nitrógeno, por ejemplo). En el primer caso se trata
de ciclos atmosféricos con grandes reservas de materiales; en el segundo se
trata de materiales sedimentarios (fósforo, hierro, azufre, magnesio, y elem
· La parte abiótica: Comprende la inclusión de sustancias inorgánicas en el
organismo y la subsiguiente descomposición y re mineralización. El intercambio
de elementos es rápido, pero la cantidad de sustancias inorgánicas no es mayor.
El organismo vivo toma elementos inorgánicos y al morir y descomponerse éstos
son devueltos estos menores).
La deficiencia de alguno de estos elementos y sustancias en un ecosistema puede
producir serios problemas en el proceso de producción de las plantas
(producción primaria) y entre los consumidores (animales y seres humanos). Por
ejemplo, la deficiencia o falta de yodo en ciertas zonas produce problemas como
el bocio o coto en los seres humanos y problemas en los animales, especialmente
durante la época de gestación.
La parte abiótica: El medio contiene gran cantidad de sustancias
inorgánicas, que se descomponen con lentitud y están a disposición del
organismo en forma abundante y fácil (agua, dióxido de carbono, oxigeno) o
escasa y difícil (fósforo y nitrógeno, por ejemplo). En el primer caso se trata
de ciclos atmosféricos con grandes reservas de materiales; en el segundo se
trata de materiales sedimentarios (fósforo, hierro, azufre, magnesio, y
elementos menores).
La deficiencia de alguno de estos elementos y sustancias en un ecosistema puede
producir serios problemas en el proceso de producción de las plantas
(producción primaria) y entre los consumidores (animales y seres humanos). Por
ejemplo, la deficiencia o falta de yodo en ciertas zonas produce problemas como
el bocio o coto en los seres humanos y problemas en los animales, especialmente
durante la época de gestación.
El flujo de
energía en el ecosistema es abierto, puesto que, al ser utilizada en el seno de
los niveles tróficos para el mantenimiento de las funciones propias de los
seres vivos, se degrada y disipa en forma de calor (respiración). En cambio, el
flujo de materia es, en gran medida, cerrado ya que los nutrientes son
reciclados cuando la materia orgánica del suelo (restos, detecciones,...) es
transformada por los descomponedores en moléculas orgánicas o inorgánicas que,
bien son nuevos nutrientes o bien se incorporan a nuevas cadenas tróficas.
No menos
importante resulta el hecho que el ciclo del agua permite la depuración de las
aguas terrestres y acuáticas. Al evaporarse, el agua deja detrás los
contaminantes convirtiéndose en agua potable. Sin el ciclo del agua, la
acumulación progresiva de sustancias nocivas para la salud sería tan grande que
dejaría de ser potable. Esto no quiere decir que el agua precipitada de la
lluvia sea químicamente pura, es decir solo sea una mezcla de hidrogeno y oxígeno
(H20), ya que contiene otros elementos disueltos en la misma, como nitrógeno,
carbono o azufre. Sin embargo, estos componentes que contiene el agua, en su
justa medida, son muy importantes para el buen funcionamiento de los organismos
vivos A todo este ciclo que va desde la materia orgánica y se incorpora a los
organismos desde el suelo, siendo aprovechado por los seres autótrofos (capaces
de sintetizar su propio alimento a partir de la luz solar y de compuestos
inorgánicos) y luego por los heterótrofos (toman su energía de otros seres
vivientes), se les conoce como ciclos biogeoquímicos.
La vida sobre la Tierra depende del ciclo de los elementos químicos que va desde su estado elemental pasando a compuesto inorgánico y de ahí a compuesto orgánico para volver a su estado elemental."
Así pues, toda la "materia prima" necesaria para garantizar el correcto desarrollo de la vida en el planeta se encuentra dentro de nuestra biosfera. Pero todos estos elementos, carbono, oxigeno, nitrógeno, fósforo, azufre, etc., imprescindibles para el metabolismo de los seres vivos, son necesarios en diferentes "formatos" según sus diferentes consumidores. Los productores primarios utilizan directamente la materia inorgánica para nutrirse, convirtiéndola en materia orgánica, utilizada a su vez por los productores secundarios para su desarrollo.
La vida sobre la Tierra depende del ciclo de los elementos químicos que va desde su estado elemental pasando a compuesto inorgánico y de ahí a compuesto orgánico para volver a su estado elemental."
Así pues, toda la "materia prima" necesaria para garantizar el correcto desarrollo de la vida en el planeta se encuentra dentro de nuestra biosfera. Pero todos estos elementos, carbono, oxigeno, nitrógeno, fósforo, azufre, etc., imprescindibles para el metabolismo de los seres vivos, son necesarios en diferentes "formatos" según sus diferentes consumidores. Los productores primarios utilizan directamente la materia inorgánica para nutrirse, convirtiéndola en materia orgánica, utilizada a su vez por los productores secundarios para su desarrollo.
Existen hoy
técnicas de amplio uso para hacer análisis de los suelos y determinar las
necesidades de elementos para una fertilización adecuada y de acuerdo a los
distintos tipos de cultivos, porque cada uno de ellos tiene exigencias
especiales, a pesar de que todos los elementos constitutivos de los seres vivos
tienen ciclos, por su importancia explicaremos los ciclos biogeoquímicos del carbono,
Nitrógeno, fosforo, potasio, y del cobre, el ciclo del agua es uno de los mas
importantes de la naturaleza y los organismos, será expuesto en el capitulo
correspondiente al agua como recurso natural, otra forma parte del proceso de
renovación del recurso del agua.
Epoans
Alumna: Mayte reyes peralta
Profesor: Antonio Trujillo Hernández
Grado: 3 grupo: tres
Matricula: 3325
Fecha: 11 de jun io del 2012
ensayo
ciclos biogeoquimicos
Geografía
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